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Estas son las señales de que no estás listo para emprender

Emprender está de moda, bueno no tanto, pero desde hace algunos años hemos dejado atrás la idea de nuestros progenitores de buscar un trabajo seguro y quedarnos ahí hasta nuestra jubilación. Cierto es que la idea puede parecer cómoda para muchas personas hoy en día, pero existen muchas que han preferido arriesgarse con grandes ideas y les ha funcionado mucho mejor que si se hubieran quedado años en la misma empresa.

Businessman is balancing on a rope
El emprender nos dará un poco más de libertad en nuestro tiempo y en nuestra toma de decisiones pero, como todo, se necesita mucho esfuerzo, dedicación y sacrificios para lograr tener un negocio exitoso, y no todos son aptos para ellos

 

Por esa razón nos dimos a la tarea de hacer una pequeña lista para ayudarte a saber aún no estás listo para emprender el vuelo.

Ta falta motivación.

Al igual que cualquier trabajo, solo obtendrás los beneficios que aportas, es decir, si le echas ganas, podrás recolectar los triunfos de tu esfuerzo. El problema aquí es que, al ser tu propio jefe, nadie estará presionándote para hacer las cosas, así que debes ser muy organizado y tener el empuje necesario para no postergar  tus acciones, aún cuando tengas flojera de hacerlo.

No tienes ahorros.

Podemos tener una gran idea pero llevarla acabo cuesta, por ello es importante que, antes de renunciar a tu cheque quincenal, cuentes con una estructura financiera sólida. Además, sin importar que tan bueno pueda resultar tu negocios, siempre es importante contar con un fondo de emergencia, ya que siempre puede haber imprevistos o puede que los primeros meses sea difícil obtener ingresos.

No trabajas bien bajo presión.

Dirigir un negocio puede se complicado. Nadie nace sabiendo hacer negocios, así que puedes abrumarte con las cuentas por pagar, el atraso de los clientes o proveedores, lidiar con tu personal, o con tu ajetreada agenda una vez que arranque tu negocio. Si te estresas demasiado al estar bajo presión, tal vez deberías considerar de nuevo si el emprender es para ti.

El estrés de dirigir un negocio puede ser abrumador. Tendrás que hacer malabares para manejar tu empresa y, al mismo tiempo, lidiar con la presión desde muchos ángulos. Si te desmoronas al encontrarte bajo una presión y estrés constantes, piensa dos veces antes de decidir emprender.

No has investigado lo suficiente

Cualquier negocio que desees empezar requerirá investigación. Antes de tomar los primeros pasos, deberías convertirte en un experto en cómo obtener ganancias. Internet y las redes sociales ofrecen una oportunidad valiosa para hacer estudios efectivos sobre cómo construir un negocio redituable. Toma ventaja de ellos.

No estás tan convencido del negocios que quiere iniciar.

Sentir pasión por lo que hacemos siempre facilita el lidiar con las dificultades que podremos enfrentar. Si bien, no es el factor principal para arrancar un negocio, si es un factor a considerar. Por ello, si la idea que estás por desarrollar no te parece tan atractiva, hay mayores probabilidades de que tires la toalla a la primera dificultad o que te sientas frustrado por dedicarle tanto tiempo y dinero a tu nueva empresa.

Si te sentiste identificado con alguno de estos puntos, nuestro consejo sería que no dejes tu trabajo fijo si tienes dudas al respecto. No quiere decir que jamás podrás ser un emprendedor, sino que aún no es el momento correcto para hacerlo.

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